Una mujer muy humilde y con 5 hijos muy pequeños, llegaron a vivir a una casa que le rentaron muy barata, debido a que los inquilinos no duraban, ya que por la madrugada se les aparecía un hombre de negro y les hablaba.
La mujer no quiso desaprovechar la oportunidad por estar la renta tan barata ya que su esposo había muerto y ella tenía que sacar adelante a sus pequeños, lavando y planchando ajeno, las apariciones no se hicieron esperar y esa misma noche vio a un hombre muy elegante que se apareció en el árbol del jardín, con tez pálida, mirada triste que le pedía ayuda con voz de ultratumba y que decía;
"Ayúdame, reza por mi alma y te recompensare"
La mujer al verlo se asustó y se fue corriendo y se encerró con sus pequeños, al día siguiente una vecina le comentó que si no se le había aparecido aquel hombre del cual temían todos y le dijo;" Pobre hombre solo aparece para pedir ayuda, yo un día lo vi y pues al parecer era muy rico por su vestimenta", ja ja se río y le dijo "Me hubiera gustado ayudarlo capaz de que yo fuera rica, pero sinceramente verlo es aterrador" esas palabras resonaron en la mente de aquella señora tan necesitada, y pensaba "Si yo tuviera el valor de hablar con ese espíritu y me otorgará esa fortuna tendría para darles de comer bien a mis pequeños", todo ese día estuvo dándole vueltas esa idea en su cabeza y se decidió hablar con el ente.
Encerró a sus pequeños en su cuarto y espero a las 12 de la madrugada, a que el espíritu se hiciera presente, para ver lo que el pedía, efectivamente se apareció como todas las noches y repetía las mismas palabras;
"Ayúdame, reza por mi alma y te recompensare"La mujer con voz firme pero con temor respondió, "Yo, yo te ayudare, dime como"
El hombre aquel le dijo, que rezara junto con el durante nueve días a las 12 de la madrugada y que la recompensaría.
Así lo hizo durante aquel tiempo y puntualmente a las 12 rezaba junto aquel espíritu con aquella voz que tenia de ultratumba, con la esperanza de que aquella vida que tenia con sus pequeños llena de carencias terminará.
Se cumplieron esos 9 días y aquel hombre le dijo que cumpliría su palabra, ya que en vida era un hombre muy rico y por su avaricia nadie asistió a su funeral, ni rezo nadie por su alma, por su codicia y ambición al dinero, que no podía descansar en paz, por que en vez de haber repartido su dinero a los necesitados enterró su fortuna en aquella casa, el hombre señaló que en el árbol que se aparecía encontraría esa fortuna y ahora podría irse en paz.
La mujer así lo hizo y encontró unas vasijas con monedas de oro y joyas, se cambio de ahí y se mudo a otra parte donde junto con sus pequeños pudo cambiarles de una vida llena de miseria a una vida llena de riqueza.





