El Despertador

El Despertador

Nora era una chica muy responsable, ordenada y organizada tenía todo el día no hacia nada si antes no había pensado bien las consecuencias.

Además de todo era muy puntual, por eso tenía una alarma para evitar quedarse dormida sin embargo un día dejó de funcionar.

Aterrada porque su sueño era muy pesado, salió corriendo a comprar un despertador.

Camino a la tienda de artefactos para el hogar paso por una venta de antigüedades todo parecía bastante agradable comenzo a curiosear.

Desde el fondo apareció una señora algo tosca y desarreglada de modales pocos agradables le preguntó a la chica que quería, en realidad Nora no buscaba nada especial, pero su amabilidad le llevó a contar lo que le había sucedido.

La señora cambio de pronto su manera de ser, mostrándose más amable y cariñosa llevó a Nora hasta un mostrador, le enseño un gran despertador, brillante, hermoso viejo pero con apariencia de nuevo.

Lo puso a sonar y el sonido de la alarma fue música para los oídos de Nora, quedó encantada, sin pensarlo dos veces se lo llevó.

Desde que lo compro funcionó perfectamente para ir al trabajo, incluso comenzo a usarlo para indicar acciones importantes del dia mientras estaba en casa, lo extraño era que Nora ya no tenía la misma fuerza, el mismo impetu. Estaba cansada, ojerosa, sin ánimo de nada.

Una mañana se vio en el espejo y miro el reflejo de aquella señora malhumorada de la venta de antigüedades, por alguna razón decidio ir a conversar con ella.

Se sorprendió mucho al ver a una dama elegante, bien vestida, hermosa, no lo creía pero era la misma.

Al contarle lo sucedido la señora se compadecio y le conto.

El problema es el despertador, tiene vida y sin darte cuenta no te deja dormir, no lo puedes regalar, tienes que dárselo a alguien que le guste, le llame la atención, mientras tanto deberas seguir con el y te despertara sin que te des cuenta cada vez que le provoque.

Es el demonio su intención es acabar contigo.

Autor: Martha Belem Jiménez

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