La Universidad de Tsukuba es conocida por las leyendas que aguarda. En esta ocasión, esta historia es sobre un estudiante de astronomía que, una noche, volviendo a su apartamento en el campus se fijó en una chica que estaba mirando las estrellas fijamente desde la ventana de una casa. El chico miró al cielo y entendió el porqué, era el paisaje más bonito que había visto en su vida.

A la noche siguiente, el chico volvió a fijarse y se encontró con la misma chica mirando por la misma ventana al cielo. El estudiante pensó que la chica tenía que ser una amante de las estrellas, como él, y se enamoró de ella, pero por vergüenza no se atrevió a ir a su casa y tocar la puerta.

En la tercera noche, el cielo estaba nublado, por lo que el joven se entristeció porque sabía que la chica no iba a estar mirando las estrellas esa noche. Pero no fue así, ahí estaba esa chica como siempre. Entonces el chico se armó de valor y decidió subir hasta el apartamento de la chica y llamar a la puerta. Cuando llegó a su puerta se dio cuenta que estaba medio abierta. El estudiante entró en el apartamento y se encontró a la chica ahorcada justo al lado de la ventana.






