¡ELLOS VIVEN ENTRE NOSOTROS!

ellos viven entre nosotros

Era una tarde calurosa de verano. Me encontraba observando mis mensajes, cuando mi prima
Natalia me llamó, haciéndome la invitación de acompañarla en su día de cumpleaños
Claro, le respondí...
Ella contestando: nos vemos en las trajineras de Xochimilco a las 15:00 hrs, avisales a los
primos,
y dije Si prima no te preocupes, yo me encargo de que todos lleguen, besos.
Pasando de la hora y media, seguí enfiestando e hice a un lado mi paranoia. Seguimos
festejando y bebiendo hasta que concluyó el tiempo de la trajinera. Esa misma tarde ya me
encontraba con todos primos esperando a que Natalia llegara, cuando ella llegó, me percate
que venía con un grupo de diez personas entre hombres y mujeres, sin embargo no le tome
demasiada importancia, era sábado, hacía calor y la cerveza empezaba hacer efecto en mi
cuerpo. Cuando abordamos la trajinera empezamos con la típica diversión de un grupo de
jóvenes que lo único que quieren es beber alcohol, bailar y cantar. Como fueron pasando los
minutos me sentí un poco incómodo, la mirada de una de las amigas de mi prima se
concentraba mucho en mí, la realidad es que al principio pensé que ella estaba coqueteando
conmigo, al paso de una hora yo me sentía incómodo; y me pregunto ¿qué hombre que le
encanta las mujeres se siente con miedo si lo voltea a ver una mujer?. Recuerdo que su mirada
era fría y penetrante, el color de su cara era amarillento, me veía como un asesino serial que
ha encontrado a su próxima victima...
Llegando al estacionamiento, mi prima comentaba que la seguiríamos en su casa, Si, esta
bien yo comenté.
En el camino me empecé a sentir un poco nervioso, como si algo me estuviera esperando,
como si fuera a encontrarme al mis miso diablo en persona. No hice caso a mi intuición y seguí
manejando a la casa de Natalia. Ya estando ahí, me percate que la chica que se encontraba en
la trajinera no se encontraba, me levanté y le pregunte a Natalia...
Oye... ¿dónde está tu amiga?, la de la sudadera negra.

¿Cuál amiga?, ~me respondió Natalia
por lo cual conteste ~Si, tu amiga, la que estaba en la trajinera, la de la sudadera negra,
cabello negro, ojos grandes y penetrantes...
Estás loco ~comentó ella, no había nadie con esa descripción, ya no tomes ~exclamo Natalia.
Respire profundamente y me senté en una silla negra que se encontraba de mi lado derecho.
Pasaron diez minutos, reflexione y me di cuenta que tal vez tenía razón mi prima y había sido
producto de mi imaginación, o lo más lógico, era amiga de uno de los amigos de Natalia, la
realidad es que ya no hice caso de lo que había sucedido y me dedique a seguir divirtiéndome.
Pasando de las 2:30 am, varios de los invitados empezaron a irse a sus casas, yo por mi parte
me encontraba terminando mi cerveza, y en ese momento me entro una sensación de
calosfrios, di la vuelta y me percate que algo o alguien me estaba observando por la ventana
de la parte de afuera de la calle, como si alguien estuviera espiando todo lo que hacía.
Dieron las 3:00 am y salí de la casa de Natalia, agradeciéndole por su hospitalidad. Cuando iba
manejando sentía que me iban siguiendo, cuando llego al segundo semáforo sobre la avenida
que venía me sentí muy fatigado, como si hubiera hecho un gran esfuerzo horas anteriores. En
esos momentos mis ojos se empezaron a cerrar...
¿Dónde estoy?... ¿qué está pasando? ~pregunté. Moviendo mi cabeza de un lado a otro,
recostado en una mesa fría y plateada, veía todo borroso. El cuarto era blanco, con una luz que
apenas alumbraba la habitación. En ese momento... (aunque me encontraba dormitando) vi
entrar tres sombras, de las cuales solo pude identificar a medias una de ellas; era de estatura
mediana, cabello largo... al parecer era de una mujer. Lo siguiente que me pasó fue muy
explícito, me sacaron muestras de todo tipo. Solo podía escuchar una voz que me decía:
Te extrañe toda la noche, jamás te me acercaste a conocerme cuando te observaba...
Era una voz perturbadora. Yo trataba de moverme, pero era inútil; estaba atado con una
especie de hilo dental pero más ancho. Ellos me decían que todo iba a pasar rápido, que no
recordaría nada. En esos momentos me acomodaron una mascara con un gas blanco y quede
dormido sin hacer algún tipo de ruido.
Al día siguiente desperté en punto de las 11:30 en el sillón de la sala de mi casa, me
encontraba desnudo y sin ningún recuerdo de como había llegado a mi casa. Lo más extraño
es que mis zapatos se encontraban afuera de la puerta que da al patio principal.
¿Qué te pasó ayer? ~me decía mi madre con tono de voz de preocupación y enojo.
!Nada! ~le respondí, mientras me levantaba del sillón y agarraba mi cara con mis manos sin
saber había pasado.
¿Te estás drogando? ~volvió a preguntar...
Para nada, ¡como crees!, ~le decía mientras buscaba mis cosas en la sala de la casa.
Bueno, entonces dime ¿qué pasó ayer? y ¿por qué actubas tan extraño? cuando llegaste
después de la fiesta ~me decía ella.
¿por qué?, ¿qué estaba haciendo? ~les respondí
Mi madre se quedó algunos segundo callada y ~me dijo ~te encontré hincado en la mitad del
pasillo viendo las fotos familiares, mientras susurrabas algunas palabras.
¿Qué clase de palabras, mamá? ~le pregunté con intriga.
Decías: shaytan min huna, no sé que significa ~me decía.
Ya en la tarde, después de tomar un baño tibio y relajarme, me dedique a buscar las palabras
que tanto había repetido.
cuando encontre su significado, realmente quede impactado.
Las palabras eran: SHAYTAN MIN HUNA ( شيطانمنهنا), que la traducción en español es:
VETE DE AQUÍ DEMONIO...

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