La Habitación

Mady

Recuerdo aquellos días en los cuales solíamos ser felices, todos estábamos unidos y nada apagaba nuestra felicidad. pero también recuerdo el día, en que todo eso cambio…….

Mi nombre es Karina Parker y esta es mi historia…

Hace mucho tiempo en la gran ciudad de Londres, vivíamos mis padres mis hermanos y yo. Mi padre Josep Parker, un hombre noble, bueno y trabajador, nos amaba tanto. Mi madre Elizabeth Williams, era ese tipo de mujer a la cual todo hombre deseaba, hermosa, blanca como la nieve. pero eso no era lo más importante de ella, lo mejor que mi madre poseía, era su hermosa voz, recuerdo que cuando era niña me cantaba esa canción, si aún recuerdo la letra:

“contemos los números de 1 al 10, y antes de llegar te dormirás bebe, tus lindos ojitos tú vas a cerrar por que el sueñito te empezó a dominar”

También tenía tres hermanos. John … el mayor de todos. él era ese tipo de hermano que siempre protegía a los más pequeños. Isabel, con la cual siempre podías contar, la servicial la noble y Maddi la más pequeña de todos, ella era mi todo, recuerdo que a pesar de que mi edad ya era muy avanzada, jugaba con Maddi a las muñecas, esas tardes frías en la gran ciudad, pero a pesar de que afuera hacia frio, nos sentíamos cálidos, en nuestro hogar, lindo hogar.

Aún recuerdo ese último momento esa última vez que todo era felicidad. Esa última noche de invierno, en la que nos sentamos todos a la mesa y reímos, esa fue la última vez.

Porque toda esa felicidad acabaría unos meses después, papá contrajo una enfermedad muy grave. El médico nos dijo que era cuestión de días para que muriera, sentía que la vida se me iba, me sentía tan impotente y lo mismo sentían mis hermanos, mi madre ya ni siquiera comía, no salía de la habitación, siempre sentada a orilla de la cama de papá. Hasta que al fin llego el día, el día que nadie quería que llegara. Aún recuerdo la hora 12:15 hora en que papa murió, recuerdo los lamentos de mi madre, quería morir con él, el dolor que reflejaban los ojos de mama era indescriptible, esos ojos bellos a los que les faltaban brillo y vida.

No paso mucho tiempo para que lo poco de vida que quedaba en mi corazón se fuera, poco tiempo después de la muerte de papá, mama nos abandonó, cayo en una fuerte depresión que hiso que su vida se fuera apagando poco a poco.

Estábamos solos, y como ya no teníamos padres, el gobierno nos entregó al único familiar que nos quedaba. “la abuela” la madre de nuestro padre. Recuerdo cuando llegamos a lo que al parecer seria nuestro nuevo hogar, la casa era muy linda, pero al entrar se sentía un vacío, inquietud, era como si algo estuviera observándote, todo el tiempo, la abuela era muy extraña, se la pasaba todo el día en el ático, y lo único que escuchábamos era su vieja mecedora, que producía un sonido agudo e irritante al moverse.

Comenzamos a explorar la casa, era grande una sala enorme, una habitación propia para cada quien, sin embargo, la mía tenía algo que las demás no, a pesar de que todo el año hacia frio, mi habitación estaba más fría que las otras, y esa sensación de que algo te observaba era más intensa. No me gustaba nada esa habitación, pero lo más raro era que Maddi se la pasaba todo el día en mi habitación, y al apoyarme en la puerta escuchaba que Maddi hablaba con alguien. Siempre lo escuchaba le pregunte muchas veces si alguien la visitaba, si tenía una amiga en especial, ella solo me contestaba siempre “Liza”, pensé que tal vez “Liza” era una amiga imaginaria de Maddi, ¿pero que explicaba que escuchara dos voces en una habitación?

Pero a medida que pasaban los días Maddi cambio, ya no era esa niña linda y con aquellos ojos felices, más bien era algo que ni siquiera puedo describir, con una mirada fría y un alma muy sola.

Fue cuando supe que algo andaba mal, de un día a otro Maddi comenzó a comportarse de una manera muy violenta, no comía, no quería bañarse y mucho menos quería que la tocaran. Sin embargo, a la abuela parecía no importarle, mis hermanos y yo comenzamos a preocuparnos cada vez más. Maddi llego incluso a tener ataques muy violentos, quería rasguñarnos e incluso en ocasiones trato de mordernos.

Una noche, muy tormentosa, relampagueaba fuertemente y el viento soplaba con mucha ferocidad. Maddi no había salido de la habitación en todo el día, Isabel estaba preocupada, quería entrar a verla, pero un miedo la invadía no quería entrar a aquella habitación, pero después de un rato decidió entrar. Recuerdo haberla visto entrar a la habitación momentos después de que Isabel había entrado a la habitación. Comenzaron a escucharse unos gritos desgarradores, aquellos gritos, provenientes de la habitación. El viento comenzó a soplar más fuerte, tan fuerte que todas las velas de la casa se apagaron, estábamos a oscuras, enseguida John y yo, intentamos llegar a la habitación lo más rápido posible, pero momentos antes de que llegáramos. Los gritos de Isabel cesaron, la única, luz que alumbraba esa oscura casa era la luz de aquella tormenta, lentamente, Jon abrió la puerta y en uno de esos relámpagos, observamos lo más horrible que nuestros ojos han visto.

A un lado de la cama, estaba Isabel, desangrada, con una mordida en el cuello, rápidamente corrí. A ver si podía hacer algo, pero ya era tarde.

Una vez más, sentí que mi mundo se desvanecía, mire a todos lados, pero Maddi no estaba, lentamente me levante, di la vuelta para salir de la habitación, y John tampoco estaba. Comencé a buscarlo por toda la habitación ya que estaba muy oscuro, comencé a ponerme muy nerviosa, enseguida salí de la habitación para buscar a John, busque y busque por toda la casa, pero no había rastro de John y tampoco de Maddi, el único lugar al cual no había ido era al ático, no quería entrar ahí, hacía ya mucho rato que la mecedora de la abuela no sonaba. Camine hasta llegar al lugar donde se hallaban las escaleras del ático, las baje y lentamente subí las escalera y en un mal paso, resbale mientras estaba en el suelo doliéndome, comencé a escuchar unos pasos, que bajaban de las escaleras , no sabía quién era ya que todo estaba a oscuras , solo se me ocurrió decir –John, eres tú ? pero nadie contesto, justo después los pasos cesaron y comenzó a esparcirse un olor muy desagradable y debajo en mis pies comencé a sentir un líquido, un tanto espeso. No podía ver nada de pronto la lluvia ceso y poco a poco, la luz de la luna comenzó a alumbrar esa oscura casa y con aquella poca luz, pude observar, que a lo largo de la escalera y justo debajo de mí. Había un gigantesco camino de sangre muy nerviosa comencé a seguir el camino y mientras caminaba pude observar, que había algo tirado en el piso. Lentamente me acerque y era John, estaba tirado en el piso, exactamente con una mordida en el cuello, rápidamente retrocedí, coloque mi mano sobre mi boca y comencé a llorar, mientras lloraba, comenzaron a caer del techo, gotas de sangre. Mire hacia arriba y no lo podía creer era Maddi, pero no la que yo conocía, temblaba y su boca estaba llena de sangre, me miraba con un rostro de maldad, rápidamente me levante y comencé a correr y Maddi comenzó a seguirme, corría despavorida detrás de mí.

Yo sentía que ya la tenía encima de mí y de pronto Maddi dejo de seguirme, pero yo seguía corriendo y mientras corría, tropecé con lo que parecía, la mecedora de la abuela me levante y comencé a caminar lentamente y enfrente de mi estaba el cadáver de la abuela colgada, di un grito espeluznante y comencé a correr hasta que por fin llegue a la salida, corrí por la calle hasta llegar a la casa más cercana comencé a tocar la puerta muy bruscamente hasta que salió una señora y me dijo: ¿qué te pasa? Yo ni siquiera podía hablar, así que la señora decidió pasarme a su casa.

Sinceramente no recuerdo muy bien lo que paso esa noche, solo que hace un tiempo esa sensación de que alguien me observa regreso, escucho pasos en las escaleras, ruidos en el techo hoy es una noche lluviosa como aquella ¡y ahí está! Ese horrible ruido esa sensación los pasos en las escaleras se acerca a mi creo que está en la puerta.

Se dice que después de muchos años, en una casa en Londres, encontraron el cuerpo de una mujer que fue identificada como “KARINA PARKER” esta tenía mordidas en todo el cuerpo y había un pequeño cuaderno a lado de la cama en el cual relato todo. Nadie supo con exactitud qué fue lo le paso a KARINA, pero algunos dicen que mientras ella dormía Maddi entro a su cuarto y la mato.

Esos días lluviosos, ten cuidado, si estas solo, cierra las puertas y las ventanas, abrígate bien ponte seguro porque Maddi podría estar a fuera esperando la oportunidad de saciar su sed de sangre, que nunca terminara.

¿Te gusto? Te recomendamos...