Capítulo 1: La lista de Roberto
Era una mañana blanca el cielo azul se cubría con su tenida de algodón más fina pero no era un día frio, la señorita Pérez, profesora del 2ª año c entraba a la sala de clases, sus alumnos como si hubieran visto un fantasma dejaron el bullicio habitual y se sentaron cada uno en su banco la profesora sonrió para sus adentros pensando en ella como en una gran reina, se sentó en la silla frente al gran escritorio, que quedaba delante de sus alumnos hizo una pausa y comenzó a ordenar unos papeles luego abrió un libro que delataba ser el libro de clases.
Despreocupadamente dijo sus oyentes sin levantar los ojos de este: buenos días niños -cualquiera hubiera dicho que con el tono que pronunció estas palabras eran las de una persona cansada de su trabajo, indiferente- los alumnos inmediatamente respondieron con un sonoro, buenos días señorita Pérez.
Ella aun sin levantar la vista del libro comenzó a pasar asistencia rápidamente sin preocuparse de si respondían o no, denotaba que ya tenía experiencia en esto y sabia quien no respondía y quien no luego de anotar algunos nombres en una hoja del libro se levantó y comenzó a hablar a sus alumnos: bueno niños saquen sus cuadernos de lenguaje para revisar la tarea – espero un momento a que sacaran sus cuadernos y dijo Giménez lee el ejercicio uno por favor.
A lo que el niño situado en la tercera columna en la segunda fila prosiguió diciendo: ejercicio 1. Encuentra el significado de las siguientes palabras – el niño se detuvo esperando que la profesora le dijera que prosiguiera, a lo que esta respondió moviendo su mano en círculos en señal de que prosiguiera
a) mazmorra: prisión subterránea
b) acantilado: costa cortada verticalmente
c) restringir: limitación de cierta cosa.
En ese momento la profesora distraídamente miro hacia la ventana las nubes eran blancas y parejas parresia que no existían y que el cielo era de este color, de pronto con el rabillo del ojo noto que en el último banco junto a la ventana un niño torpemente dibujaba sobre la mesa, parresia que le costaba trabajo pues no tomaba el lápiz lo empuñaba, con un gesto de alto la profesora detuvo al lector, y quedose observando al niño el cual no se inmuto con la interrupción y siguió en su dificultosa labor, ella conocía muy bien a este niño un llorón cualquiera que siempre involucraba a su mamita era pálido y flacucho daba la impresión de estar enfermo, tenía unas amplias ojeras que no asían juicio a su edad, lo miro y con un tono fuerte y desafiante dijo: ¡Roberto Sáez, repita la letra c ya¡. pero este no se inmuto para nada y siguió en su labor la profesora indignada puso las manos en la cintura y dijo:
¡A, no piensa hacerme caso, bueno a lo mejor con una anotación negativa aprenda a obedecer a sus mayores- aun con las manos en la cintura comenzó a caminar hacia el escritorio y cuando estaba próxima a llegar, una voz la detuvo era Sáez el debilucho Sáez como todos le desean incluso en más de una ocasión ella misma lo había llamado así pronuncio las siguientes palabras:
letra c) abatir el orgullo o altivez de uno hasta dejarlo por el suelo, a tal punto de querer, d) quitarse la vida voluntariamente. la profesora quedo perpleja y todos los alumnos se pusieron a reír y a insultar al niño, pero este se paró y tomando el objeto con el que estaba escribiendo y todos notaron que no era un lápiz sino un bisturí, su padre era doctor por lo que no era raro que pudiera haber obtenido uno, pero lo que hizo a continuación con él fue algo que nadie se hubiera imaginado. se acercó el bisturí al cuello y sonrío luego lo bajo y se acercó al pizarrón y comenzó a escribir pero no se lograba entender bien ya que el bisturí dejaba líneas delgadas al terminar de hacer esto trazo líneas verticales en el pizarrón – tal vez para tachar lo que había escrito luego se alejó sin inmutarse por las miradas de asombro de todos los presentes luego noto que no se veía y tomo el bisturí y se hizo un corte en las manos y las paso por todo el pizarrón luego se rio apuntando a todos y salió del salón nadie atino a moverse pero tras un momento la señorita Pérez reacciono y salió a su encuentro, el chico corría por el pasillo dejando un rastro de sangre y entro al baño en el pasillo no había nadie, solo ella, así que trotando torpemente por sus tacones tipo aguja entro al baño siguiendo el rastro de sangre al entrar noto que este terminaba en el último baño se acercó lentamente vio que del baño emanaba una gran cantidad de agua al llegar a este vio la escena más devastadora hasta ese momento de su vida, hasta ese momento. El chico estaba ancado inerte con el dorso de las manos tocando el suelo, con la cabeza totalmente metida en el inodoro el agua fluía.
Desde todas las aulas se sintió un grito tan desgarrador como histérico que seso luego de un momento, el hombre que se encargaba de la empieza fue el primero en acudir al lugar y encontrar a la hermosa señorita Pérez convertida en un estropajo con el maquillaje corrido, su cabello lizo enredado y desgreñado temblando en posición fetal. Luego entro se acercó al último baño y al ver la escena salió de aquel para vomitar en el pasillo.
Alguien llamo a la policía y esta levanto el cuerpo luego la dirección notifico a los padres.
Solo llego la madre pues el padre estaba en el extranjero, esta al llegar al lugar estallo en llanto un llanto desgarrador de perder a su segundo hijo y en las mismas condiciones que el primero, pero esta historia no viene al caso en este relato lo importante es que la madre no soporto y diciendo, esto es mi culpa nunca le hice caso nunca lo escuche, se desmallo.
Mientras tanto la señorita Pérez era interrogada, pero los policías no pudieron entender mucho su vos entre cortada por numerosos sollozos, ellos pensaron que dijo todo, pero en realidad no.
Ella sabía algo que no le dijo a la policía no por el shock ni por qué se le olvidara, sino por miedo por miedo de quedar desprestigiada ante todos como una negligente, ella sabía las razones por las que el niño había tomado tal decisión, ella sabía que el chico era molestado por todos en el curso incluso por algunos de otros cursos pero siempre hizo oídos sordos a todos los lamentos de este, eres un debilucho defiéndete si quieres que te respeten y no te hagan nada le dijo una vez, luego de eso lo empezaron a llamar debilucho Sáez nunca lo asocio hasta ese momento pero esos días anduvo raro como adolorido, otra vez le dijo que la acusaría a su mama por no hacer nada y ella le respondió que si lo hacía ella le bajaría las notas y aunque fuera el presidente a reclamar lo dejaría repitiendo el año por hocicón a lo que el niño solo contesto rompiendo en llanto y saliendo de la sala, alentado por las risas de toda la clase, también recuerda que en esa oportunidad lo anoto por salir de la sala sin permiso, aplaudida por toda la clase que la vitoreaba, pero de esto no diría nada nunca.
Ya en su casa intento dormir un rato pero no lo logro hasta las 5 de la mañana, cuando el sueño la venció comenzó a soñar, revivió todos los hechos una y otra vez pero desde fuera, ella estaba amarrada en una pared y no podía serrar los ojos tenía algo puesto que se lo impedía y había una gran pantalla que le mostraba una y otra vez esa macabra película esto la izo despertar traspirada y temblando y en un momento recordó el pizarrón y la mesa, que había escrito Robertito en estos sería una carta de suicidio o que, así que sin más se levantó se bañó y partió a la escuela la sala estaba acordonada y no se podía entrar, ella hablo desesperada con el nochero con el pretexto de que tenía que limpiar la sala para realizar la clase del día pero se encontró con que las clases se habían suspendido por esa semana y que nadie podía entrar hasta que los peritos de la policía recogieran muestras y analizaran todo.
Ella desesperada pensó en algo, tenía que entrar a esa sala y ver el mensaje que este le había dejado y de pronto se le vino una idea a la mente. Usando sus encantos femeninos sedujo al nochero y robo la llave de la sala, luego de coquetear con él un rato se fue, pero en vez de salir se escabullo bajo una escalera. luego de un rato salió de su escondite y se fue directo a la sala, introdujo está en la cerradura y una enorme frustración recorrió su cuerpo al notar que la llave que ella tenía no era la de su sala, ahora que aria no tendría otra oportunidad, asique debía pensar en algo, fue ahí que recordó que una de las ventanas estaba rota y se podía abrir desde fuera asique cautelosamente salió a la calle y luego por el pasillito que daba a las ventanas exteriores, al llegar a la que ella buscaba noto que estaban más altas que lo que ella pensaba y trabajosamente se trepo cuando iba subiendo vio una figura parada frente a la ventana lo que hizo que se callera lastimándose un tobillo, nada grave pero si sería grave que la hubieran visto, asique escabullida espero pero no se asomó nadie asique con su linterna alumbro a esta y ahí estaba de nuevo la silueta parada mirándola con unos ojos brillantes en ese instante apago la linterna estaba perdida pensó que excusa daría pero no se le ocurrió ninguna pero cuando iba corriendo sin querer alumbro desde otro ángulo y se frenó riendo volvió a su sitio y alumbro de nuevo pero esta vez su son risa se convirtió en un llanto nostálgico, era una chaqueta, la chaqueta de broches anchos que usaba Roberto Sáez el día de su muerte. subió, abrió la ventana, y luego entro estaba todo como antes lo primero que leyó fue la mesa y su contenido la izo derramar una u otra lagrima en huecos profundos estaba el clásico juego del «colgado» solo que el colgado decía su nombre Martina Pérez en letras medianamente diagonales para ahorrar espacio había espacios de los cuales estaban completos con sus letras correspondientes y decía claramente vol_er_ x todos Uds., el juego termi_o y nadie _ano señorit_ Pérez la muerte es solo el comie_ _o pero yo soy el fin_l. tanto odio le tenía a todo el mundo, luego fue a la pizarra y noto que la sangre estaba seca pero algo se entendía. comenzó a leer y de nuevo entro en llanto no se entendía mucho pero claramente eran los apellidos de toda la clase pero habían 3 nombres que no conocía empezó a pensar y descubrió que uno lo había leído mal estaba en 1 y era Roberto Sáez el segundo era José Sáez y el tercero era Rosalía Fernández, pero, ¡claro¡ eran sus padres luego seguía toda la lista en orden alfabético y al final su propio nombre que significaría, el primer nombre estaba tachado pero que significaría estaba pensando pero en ese momento noto que alguien se acercaba y que hablaba fuera de la puerta, en ese momento sin pensarlo corrió a la ventana y se tiro rápidamente por esta, luego la cerro en el momento justo que, ante sus asustados y ocultos ojos veía entrar nada más y nada menos que a los policías con su equipo forense.
ya en su casa se dedicó a pensar en que significaría todo eso, pero ni en el más loco de sus pensamientos hubiera previsto lo que el destino le deparaba. ¿Más muertes? ¿Él en realidad volvería? ¿Qué sería de ella?





