Estaba de vacaciones en mi escuela y junto con mi familia fuimos a visitar a mi abuela Sofia por esos días, mis padres me habían comentado que en casa de la abuela pasaban cosas raras, cosas paranormales, pero como nunca me pasaban, no les creía, supongo que eso fue lo que detonó para que en esas vacaciones fuera todo diferente
Al llegar la casa se veía más oscura que de costumbre – Seguro es por la luz, llegamos muy tarde, mañana estará como siempre – Pensé.
Desempacamos todo y empezamos a ayudar a mi abuela a hacer la cena, pensarán y ¨ por qué solo ayudarla en vez de hacer la cena ya que es una señora de edad avanzada ¨ pues ella disfrutaba mucho el cocinar y no le gustaba que estuviéramos muy metidos en su cocina, decía que era su manera de a su edad seguirse sintiendo viva
Cabe recalcar que era una casa muy grande y de por si vivían varias personas ahí, comíamos juntos y a veces los primeros días que llegábamos dormíamos todos juntos para ver películas o algo, en ese momento José uno de mis primos menores vivía con mi abuela y solía tener un humor un poco negro, le gustaban las bromas pesadas y asustar a la gente
Ese día no fue la excepción, había camas literas en el cuarto dónde siempre dormíamos juntos y a veces ponían colchones de agua en el piso, admito que me encantaban esos colchones y siempre me ofrecía para dormir ahí.
Considero que nunca he sufrido de insomnio, pero esa noche fue diferente, me quedé viendo hacia la ventana, y cuando vi en el reloj eran las 2:28 de la madrugada, justamente giro mi cabeza y vi como una silueta blanquecina pasó por la pared de extremo a extremo rodeando todo el cuarto hasta llegar a donde se encontraba la cama de mi abuela Sofia, no había ni luces prendidas, ni carros cerca, ni siquiera en la calle más cercana que era a unos 5 o 10 metros, nada a lo que realmente se le pudiera dar una explicación lógica para no dejarte invadir por el miedo, pensé que era José con algo blanco o con mucho talco de bebé por encima, pero cuando le dije en la mañana me juró que no fue él, que de hecho él también lo vio pero pensó que era un sueño.
En esa misma tarde cuando estaba con mi hermana Martina devolviendo los colchones a las habitaciones, al llegar al segundo piso, dejamos un colchón en el pasillo casi por donde iniciaban las escaleras, porque nos llamaron para merendar y cuando volvimos para terminar de completar lo que estábamos haciendo, el colchón estaba al final del pasillo, era un colchón pesado, mi hermana y yo lo llevábamos juntas porque una sola no podía hacerlo, lo dejamos así y salimos corriendo con la abuela Sofia, cuando le comentamos nos dijo ¨A él le gusta mucho hacer ese tipo de bromas, tranquilas no les hará daño¨ cuando le preguntamos que a quien se refería con ¨Él¨ nos dijo que era su difunto esposo Antonio, y que murió cuando mi mamá tenía 17 años, nos calmamos un poco pero igual no era muy cómodo saber que un espíritu nos estaba haciendo bromas, tratamos de no darle mucha importancia, llegó la noche y nos fuimos a dormir.
A la mañana siguiente llegaron más familiares a la casa, los más pequeños, José, Sebastian, Martina, Camila, Adriana y yo quisimos jugar al escondite, más de 5 niños escondiéndose en los cuartos de una casa, pero había un cuarto que nos daba miedo a todos pues teníamos nuestras razones aparte de que había muchas cosas que ya no se usaban ahí y le daba ese aspecto tenebroso como juguetes viejos, estatuas pequeñas de payasos, bicicletas y de más, la vibra en si era muy pesada, Adriana se escondió ahí, fue ella quien ganó el juego pero cuando quiso salir no podía, la puerta estaba trancada, pateó gritó y lloró pues pensó que éramos nosotros los que teníamos la puerta atascada, en ese momento escuchamos unas risitas muy escalofriantes con un toque de maldad, salimos corriendo a buscar a nuestros papás, les contamos lo sucedido y el papá de Adriana, mi tío Miguel fue quien pudo abrir la puerta, le tomó unos cuantos minutos pero lo pudo hacer, con esa mala experiencia que habíamos vivido, optamos por quedarnos con los adultos, ellos llamaron a un amigo de mi abuelo Antonio, el señor Juan, era quien más sabía de esos temas por la región y nos hizo saber que a esa casa se le tenía que hacer una limpieza de energía pero enfocándonos más en ese cuarto, ya que había seres que vivían en ese desorden, en tantas cosas viejas; y no era que tuvieran muy buenas intenciones.
Antes de irse nos dijo ¨Hay mucho de este mundo que no conocemos, bueno y malo, esta casa tiene muchos años de antigüedad y hay varias generaciones que siguen atrapadas aquí, tengan cuidado ya que solo hay una entidad que no tiene malas intenciones con ustedes y es su abuelo, el resto no los quieren aquí y lo que vivió Adriana es una muestra de eso ¨





